¿Qué se valora?

NEC no juzga la apariencia física ni los movimientos del caballo si no sobre todo el vínculo del binomio. No sólo se debe demostrar un ejercicio bien hecho, si no también un caballo relajado, que confía en su jinete, libre de estrés y presión.

 

La presentación para el exámen es totalmente libre, siempre y cuando se tenga en cuenta la comodidad y el bienestar del caballo. Es por ello que no se permite el esquilado ni el recorte de los pelos (bigotes, orejas y menudillos). Al ser libre da cierta creatividad al jinete a la hora de preparar el caballo y el hecho de no valorarla ayudará a escoger a los caballos por su interior y no por su aspecto físico.

 

NEC no es una competición. No creemos que un nivel competitivo vaya acorde a nuestra filosofía. No se trata de encontrar el mejor caballo ni el mejor jinete. Cada caballo y jinete deben trabajar a su ritmo y dentro de sus posibilidades.

 

NEC no marca un método de trabajo a seguir, sólo valora la efectividad del objetivo final. No creemos que haya un método correcto, si no un resultado correcto. Cada caballo y jinete tienen un carácter y una personalidad única, por tanto precisan de un trabajo totalmente personalizado.

 

A diferencia de otros sistemas formativos, NEC utiliza cabezadas sin embocaduras para mejorar la salud y comodidad del caballo. Del mismo modo, te ayuda a prescindir del uso de las herraduras y a utilizar una protección más natural para los pies. Además el caballo debe realizar el recorrido en una postura natural para él, sin estar en una posición forzada de su cabeza. Aunque se busca la reunión en todos los ejercicios en ningún momento se entrena con el caballo forzado en la vertical. Todas las aclaraciones sobre el equipo del caballo y el jinete, la normativa, etc. están disponibles en el reglamento.

 

Alumna del centro HÍPICA Y REFUGIO TIKOTTA realizando el ejercicio "El Saludo al Alma" correspondiente al Nivel 1.